CONCURSO – 51 Viviendas VPO en San Roque

CONCURSO – 51 Viviendas VPO en San Roque

Datos técnicos

ARQUITECTOS/AUTORES:
MEDIOMUNDOArquitectos Marta Pelegrín + Fernando Pérez.

PROYECTO:
51 Viviendas vpo en San Roque (Cádiz)
PROGRAMA:
Viviendas protegidas
LUGAR:
San Roque, Cádiz
FECHA CONCURSO:
2008
PREMIO:

ESTADO ACTUAL:
Concurso
CATEGORÍA:
Residencia
SUPERFICIE:
4.400 m2
PROMOTOR:
EMROQUE
COLABORADORES:
Fabio Orizia Pérez, Ana López Ortego 

 

    Se propone un edificio continuo en manzana abierta cuya ubicación y orientación obedecen a la adaptación topográfica, primando la generación de tejidos urbanos permeables, abierto hacia zonas libres y orientados según criterios básicos de arquitectura sostenible.

    El edificio se articula mediante núcleos verticales y galería hacia el espacio abierto de manzana, conectando hacia sur-este el área ajardinada en planta baja con la ciudad.

    Todas las piezas del volumen se desarrollan en baja mas 4 plantas, y todas albergan viviendas de 3 dormitorios, incluyendo una vivienda de 30m2 en cada planta.

    La circulación y accesibilidad propuestas para el conjunto del edificio garantizan una óptima orientación, ventilación, permeabilidad de la luz solar según esta secuencia de los espacios de las viviendas: galerías y cuartos húmedos e instalaciones y espacios habitables.

CONCURSO – 8 VIVIENDAS VPO en EL RUBIO (SEVILLA)

CONCURSO – 8 VIVIENDAS VPO en EL RUBIO (SEVILLA)

Datos Técnicos

ARQUITECTOS/AUTORES:
MEDIOMUNDOArquitectos Marta Pelegrín + Fernando Pérez.

PROYECTO:
8 VIVIENDAS PROTEGIDAS EN EL RUBIO (SEVILLA)
PROGRAMA:
8 Viviendas de Protección Oficial , con trasteros
LUGAR:
El Rubio, Sevilla
FECHA CONCURSO:
2002
PREMIO:
1º premio
CATEGORIA:
Residencial
SUPERFICIE:
727.16 m2
PROMOTOR:
Sevilla Activa SA (Diputación de Sevilla)
ASESORES:
Aparejador: Abel Pérez Cascán
CO-AUTORES:
Arquitecto Diego Brieva Estrada, Arquitecto Antonio Morales Linares

Las viviendas se sitúan en una zona con tejido urbano aún no consolidado, donde la relación entre la edificación y el espacio público es uno de los asuntos que, tal vez por su ambigüedad y su relativa velocidad de cambio, suele ser más delicado de abordar, a la vez que necesario y sin embargo el mas frecuentemente olvidado. Se adoptan con demasiada frecuencia soluciones miméticas de situaciones bien claramente urbanas, bien descaradamente antiurbanas, y pocas veces se considera su carácter de transición: lo que será espacio “urbano“, pero aún no lo es estrictamente; se olvida también así su capacidad generadora.

La forma y geometría del solar, con corrimientos entre parcelas, facilita una organización en la que la medianera deja de ser un simple elemento de compartimentación de bloque lineal o un murete entre jardines y adopta un verdadero papel estructurante, con capacidad para albergar o liberar espacios – para manifestarse también con la mayor dignidad plástica.

Sumado a lo anterior, las consideraciones de aspectos climáticos, es otro de los factores que determinan y apoyan la utilización de los espacios intermedios interior-exterior y la propia naturaleza de la tipología edificatoria, proponiendo una relación ambigua con el exterior. Con espacios de transición que pretenden alejarse de la típica solución “jardín” delantero, para explorar soluciones más ricas espacialmente, y más eficaces en el control climático y la habitabilidad de la vivienda.

La vivienda consta de dos plantas organizadas en dos crujías o bandas longitudinales.

En la planta baja  se desarrollan los espacios “públicos” de la vivienda. La cocina avanza en la crujía estrecha como edificación exenta hacia el patio de acceso, contando con un patinillo asociada a ella. El salón se sitúa en la crujía ancha abriéndose tanto al patio delantero como al trasero. Al fondo de la casa, en la zona estrecha se sitúan un aseo y un cuarto.

En la planta alta, sobre el salón, se disponen los otros dos dormitorios, mientras que en la crujía estrecha se dispone un baño completo.

Se proyecta cada vivienda con un pequeño patio y porche de entrada cubierto. Estos patios están rehundidos de la fachada, pero alineados a ella mediante un gran lienzo de muro. En planta baja se ha proyectado un recibidor que distribuye a la cocina, aseo, estancia y escalera. La cocina junto con la estancia se abren  hacia el patio delantero, más público, se abren hacia la calle buscando siempre una mayor adaptación hacia la forma de vida popular.  La habitación inferior y la sala se abren al patio trasero, de mayor intimidad.

Los huecos de fachada enmarcados en aperturas que con su forma contrapeada le confieren a las viviendas un aspecto volumétrico y abstracto de masas macladas, a la vez que ayudan a salvar los desniveles producidos en cada vivienda.